Citgo: desenrollando la madeja
odo lo que hay que entender sobre Citgo —el mayor activo venezolano en el exterior— en vísperas de su subasta: por qué Venezuela compró refinerías, cómo el chavismo las endeudó, las dieciocho demandas y por qué su venta no conviene a quienes apuestan por la recuperación democrática del país.
**¿Por qué Venezuela compró refinerías en el exterior?**
La industria petrolera venezolana fue estatizada en 1976. Durante los primeros años se desconocía el monto de nuestras reservas y la política petrolera privilegiaba precios sobre volumen de producción. Sin embargo, a mediados de la década de 1980, comprobado que teníamos grandes reservas y tomando en cuenta los pronósticos de aumento de la demanda mundial, como consecuencia del crecimiento económico y poblacional, se aceptó que era conveniente aumentar gradualmente nuestra producción. Aunque existía la demanda, una limitante es que la mayor parte de nuestras reservas son de petróleo pesado y extrapesado, con ciertos porcentajes de azufre y de metales pesados, de menor precio y que no pueden ser procesados en refinerías convencionales. Para comprar mercado y así colocar nuestro petróleo, se adquirieron, total o parcialmente, dieciséis refinerías, ocho de ellas en Europa y ocho en Estados Unidos, y se alquiló una en Curazao.
**¿Por qué vendieron unas y endeudaron otras?**
El presidente Hugo Chávez (1999-2013) y Rafael Ramírez Carreño, ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa (2002-2014), decidieron que era mejor negocio producir y exportar, y no refinar, lo que sería cierto si nuestros crudos fuesen livianos y medianos y la producción se mantuviese baja. Rafael Ramírez insistió en que “el gran negocio está en producir petróleo, que la refinación no hace falta para venderlo y que esos hierros” —refiriéndose a Citgo— “están en territorio hostil”. Paradójicamente, dentro de la política de comprar apoyo en el Caribe, adquirieron el 50 por ciento de refinerías en Cuba, República Dominicana y Jamaica, que a la postre nos las quitaron los gobiernos de esos países alegando deudas de Venezuela. Hoy solo nos quedan las de Corpus Christi en Texas, Lake Charles en Louisiana y Lemont en Illinois, pertenecientes a Citgo, empresa ciento por ciento de Venezuela, que Maduro ordenó endeudar para obtener ingresos para su proyecto político.
**¿Por qué Citgo no depende de la Pdvsa de Maduro?**
En 2019, muchos países, entre ellos Estados Unidos, desconocieron al gobierno de Maduro por el fraude electoral, y reconocieron a un gobierno interino al frente del cual estaba Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional electa en 2015, a quien correspondía de acuerdo con la Constitución. Con base en esta decisión, el gobierno estadounidense cedió el manejo de Citgo a ese gobierno interino, estableciéndose la Junta Administradora Ad Hoc de Pdvsa. En ese momento, Citgo tenía una deuda propia de 4.800 millones de dólares, que la nueva administración logró reducir a unos 1.500 millones, además de colocar a las refinerías en su máxima capacidad de procesamiento, unos 830.000 barriles por día. Antes de 2019, Citgo tenía un valor de mercado de unos 5.000 millones de dólares, cifra que actualmente se estima en 14.000 millones.
**¿Por qué Citgo tiene dieciocho demandas?**
Como a Nicolás Maduro no le era suficiente el ingreso petrolero y no le importaba Citgo, decidió dar como garantía 49,1 por ciento de las acciones para obtener un préstamo de la empresa petrolera rusa Rosneft. Adicionalmente, ordenó emitir bonos de la deuda, denominados Pdvsa 2020, con garantía del restante 50,1 %. Citgo logró rescatar la deuda con Rosneft, pero quedó pendiente la de los portadores de los bonos, cuya garantía fue ilegal porque no fue aprobada por la Asamblea Nacional.
Por otra parte, hay además dieciséis demandas, la mayoría por accionistas de empresas que fueron expropiadas por órdenes de Hugo Chávez y que no recibieron compensación. Es decir, son deudas de la República y no de Citgo. Las de mayor monto corresponden a la minera Crystallex, empresa que quebró pero cedió sus derechos a un fondo de inversiones, y a la petrolera ConocoPhillips. En total, el monto de las demandas suma unos 21.000 millones de dólares. A pesar de que a partir de 2019 el gobierno de Maduro no tuvo ninguna injerencia en Citgo, el juez del Distrito de Delaware, donde cursan las demandas, decidió, un tanto a la ligera, que la República de Venezuela y Citgo son lo mismo, la llamada figura del alter ego. Otro juez, del Distrito Sur de Florida, decidió lo contrario en una sentencia bien argumentada. Sin embargo, esta última sentencia no es vinculante con el caso que está en Delaware.
**¿A quiénes no conviene que sea subastada?**
La subasta está programada para el 18 de agosto, pero todavía hay posibilidades de apelación. La subasta de Citgo no conviene a Estados Unidos porque es una empresa que opera satisfactoriamente y cubre parte de su mercado. Tampoco conviene a los acreedores, porque no todos podrán cobrar. Lo deseable sería que quienes tienen un reclamo legítimo desistieran y esperaran negociar con un nuevo gobierno en Venezuela, dentro de una reestructuración de la enorme deuda que tiene la República. Citgo es importante para la recuperación de la economía venezolana cuando regrese la democracia, ya que casi de inmediato podría satisfacer la demanda de combustibles en Venezuela, que es una fuente de reclamos, y recibir petróleo desde nuestro país. En 2020, el presidente Trump decidió, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), proteger a Citgo de embargos. Lamentablemente, en 2023, los asesores del presidente Biden, quizá en el marco de una negociación con el gobierno de Maduro para realizar una elección transparente, influyeron para que la OFAC eliminara esa restricción. Una nueva protección de la OFAC sería lo procedente, contando con la probabilidad de un cambio de gobierno en Venezuela.
Mi reconocimiento a la Junta Administradora Ad Hoc de Pdvsa y a sus abogados por haber evitado durante seis años que Venezuela perdiera ese importante activo. Asimismo, al ingeniero Carlos Jordá, presidente de Citgo, y a su equipo, por la recuperación de las tres refinerías que hoy operan eficientemente; a la directiva de la Asamblea Nacional 2015 y al Consejo de Administración y Protección de Activos.
*\* Miembro fundador y ex Coordinador Nacional de la Asociación Civil Gente del Petróleo.*
